Muy fresco anduvo Moreno toda la tarde, entendió a sus dos oponentes que tuvieron comportamientos distintos. Destacó la pureza de su toreo y su clasicismo. Le pudo cortar el rabo a su segundo, de no haber pinchado una vez. Mató a sus dos oponentes de rejonazo.

Muy bien estuvo Telles con su primero, en el que fue silenciado por reiterados fallos con el rejón de muerte. En su segundo siguió en la misma línea que en el anterior. Rejón.

Novillos de Carlos Charro de juego desigual. El sobrero lidiado por colleras de Juan Albarrán.

Joao Telles, silencio y dos orejas
Manuel Moreno, dos orejas y dos orejas.

Sobrero lidiado por colleras, dos orejas.